Te quieres besar con tu novio en clase, pero hay un montón de pesados que no te dejan: un pretendiente, la profesora preguntona, una muchacha que pasa por ahí... ¡Sé sigilosa para que nadie se entere!
Estás más salido que el canto de una mesa, más quemado que el palo de un churrero... ¿Acaso no puedes morrearte con tu pareja cuando acabe la clase? No, te tienes que dar el festival mientras el profe de física imparte sus lecciones. ¡Ya te vale!