Remueve las cajas de manera inteligente para que el robot pueda escapar de todos los escenarios. Venga, que un poquito de ejercicio intelectual siempre viene bien.
El segundo nivel ya nos ha costado mucho, así que ya puedes imaginarte que nos encontramos ante un sokoban realmente difícil. Como la mayoría ya sabréis, la cosa va de empujar las cajas hasta las zonas marcadas.
Aunque a veces te pueda parecer que algunos niveles no tienen solución, no te confundas, lodos tienen. Eso sí, para encontrarlas tendrás que pensar muchíííísimo o al menos consultar en Youtube (esto último para vagos).
Llevas el toro mecánico en una obra; te pagan por llevar cada objeto pesado a su sitio. Parece un trabajo sencillo, pero como comprobarás los espacios para maniobrar cada vez son más estrechos.
Sitúa las cajas en los cuadrados coloreados, pero ten en cuenta que no puedes moverte más de dos piezas a la vez. Este juego demuestra que darle al coco puede ser extaordinariamente divertido.
Otra versión del clásico Sokoban, pero con este simpático bicho como protagonista. Ya sabes, mete las bolas en los agujeros y piensa bien lo que vas a hacer antes de mover.
Se trata de un juego de estrategia a la antigua usanza, con gráficos cutres, funcionamiento simple... y una adictividad inquietante. Cubre todos los hoyos con las cajas en cada nivel, dificultad in-crescendo.