Toca levantar una edificación sólida que alcance las estrellas (literalmente hablando). Algunos astros llegan muy arriba; búscalos pulsando sobre el triángulo que hay a la derecha de la pantalla.
Los animales quieren escapar del zoo porque están hasta las narices de no tener intimidad y de que los niños les griten. Elimina las piedras en el orden adecuado para que los bichos alcancen su ansiada libertad.
Consigue que los dos exploradores lleguen a la vez a sus respectivas metas. ¿Te consideran tonto en el trabajo? Pues mejora tu intelecto con este gran juego.
Coloca las tablas de madera de tal manera que las adorables setas de Mario, ésas que aumentan el tamaño, entren en el cubo. Juegas con el espacio y el ratón.
Construye edificios terrrrriblemente largos. Tarde o temprano caerán porque los cimientos son patéticos, pero que al menos lleguen muy alto antes de desplomarse.
Clica sobre los cuadrados para que se conviertan en redondas. Con la astucia que te caracteriza deberás deshacerte de todos los cuadrados rojos y mantener los azules.
La cosa va de acumular con pericia e inteligencia las piezas tétricas (del Tetris, no que sean tristes). Cuidadito, que la partida se acaba con una sola pieza que se despeñe por el barranco.
Haz que el maquinista enganche todos los vagones y llegue a su destino. Parece que se han puesto de moda los juegos de controlador: controlador aéreo, de trenes, de tráfico aiutomovilístico, etc. ¡Y cómo nos gustan!
Sacude los árboles para que de él caigan los puffballs, unas graciosas bolas azuladas. Colocando estratégicamente las diferentes cajas conseguirás que lleguen sanas y salvas a las cajas de abajo.
Alcanza el círculo rojo de los 20 nivelazos moviendo los cubos de manera adecuada. Para desplazar un cubo en especial antes debes pulsar el número que figura en su interior.
El monigote quiere llegar a la zona calentuza, la sauna. Elimina los bloques aduecuados para que tal cosa suceda y el monigote acabe más feliz que unas pascuas.
¡Una galleta realmente simpática! Como tan sonriente alimento se ha ganado nuestro cariño, ahora nosotros nos las ingeniaremos para protegerlo de la lluvia radiactiva.
Evita que el tren descarrile depositando las figuras geométricas en los lugares oportunos. Tendrás que pensar como un auténtico ingeniero de puentes y caminos.
Dicen que una de las carreras más difíciles es Ingeniería de Puentes y Caminos. Claro que también hay gente superdotada como tú capaz de construir puentes sin hincar codos ni un solo minuto.
Elimina los recuadros rojos, que son muy malotes, pero conserva a los verdes, que son muy majos. Los recuadros azules también son simpáticos, pero no pasa nada si desaparecen también.